Una mujer todavía joven que vive sola y que trabaja en un buffet de abogados, invita a un compañero de oficina a cenar a su casa.
El hombre tiene alrededor de cuarenta años, vive solo y aparenta ser alguien introvertido y solitario.
Ella se siente atraída hacia él desde que se ve obligada a tratarlo diariamente en el trabajo, y tiene la esperanza de lograr una relación estable.
Esa noche él comienza mostrándose distante y reservado, pero de a poco logra mantener una conversación y se arriesga a hablar de si mismo.
Le cuenta que estudió abogacía en la Universidad de Harvard pero que poco antes de recibirse abandonó la carrera porque lo desilusionó; y le confiesa un secreto que tiene guardado: está escribiendo un libro sobre la corrupción, las contradicciones y los intereses creados que puede observar en el trabajo; apoyado por un amplio registro de grabaciones en audio.
Le dice que no le importa si la publicación de su libro significa la pérdida de su empleo, porque cree que la misión que tiene en la vida es hacer lo que tiene que hacer sin evaluar las consecuencias.
La mujer por su parte, dice haber tenido una vida de excesos; y ahora que se ha vuelto más seria y cree que se merece algo mejor, se da cuenta que ya no le agrada a los hombre como antes, cuando hacía una vida superficial y ligera.
Le confiesa que ella también escribe, pero solo cuentos para niños y accede a leerle uno. El hombre se sorprende al escuchar una historia que aunque bien escrita, trata un tema escabroso y con alto contenido erótico, naturalmente no apto para niños.
Sin embargo ella le revela que ya ha publicado uno, financiado por ella misma, que obviamente no llegó a tener repercusión.
Después de cenar, enciende unas velas y crea el ambiente apropiado para animar a su invitado a intimar, pero no llegan a darse más que un beso, porque ni bien él advierte que la mujer le responde con pasión, decide marcharse.
Antes de irse y dándose cuenta de la frustración que le provocó, se sincera y le confiesa que todo lo que le ha dicho es mentira, que en realidad lo echaron de la Universidad, que jamás escribió ningún libro, que sólo colecciona grabaciones sin ningún propósito y que lo único que hace es ver televisión sin elegir ningún programa.
Es alguien que ve pasar la existencia sin comprometerse con nada, que renuncia a cualquier experiencia, que huye de los afectos y que teme enfrentar la vida.
Son dos solitarios que no saben bien qué hacer con sus vidas vacías, tratando de llenarla con desquiciados y vanos proyectos y locas fantasías.
Este es el tema de una película que refleja el problema de la falta de adaptación de algunas personas a una vida que les parece mecánica y sin ningún sentido, donde sienten que no pueden trascender, y donde están obligadas a ver las contradicciones de la sociedad sin poder hacer nada para evitarlo.
Como si estuvieran muertos por dentro y paralizados de miedo por fuera, deciden permanecer al margen de todo, adoptando mecanismos neuróticos para sobrevivir en soledad, rodeados de la multitud, inventándose vidas imaginarias que desearían vivir pero que no se atreven.
Aspiran a sobresalir, a distinguirse de la mayoría silenciosa que es la verdaderamente heroica que hace patria sin pretensiones y con humildad, permaneciendo anónima.
Las ventanas de los edificios de las grandes ciudades solo muestran las paredes que albergan a muchos seres solitarios y deprimidos, que esclavizados por sus miedos y por su omnipotencia, buscan inútilmente su identidad y el sentido de sus vidas para poder sentirse dignos de si mismos y llegar alguna vez a relacionarse con alguien, aunque predomine en ellos el instinto de muerte.
16 de marzo de 2011
18 de diciembre de 2010
Te morís o te aíslas….
Te morís o te aíslas, no hay otra salida.
¿Entonces qué hago? ¿me mato o me aíslo?
Creo que me voy a aislar, y pruebo lo que es vivir….porque si me quedo y me adapto solo voy a lograr sobrevivir, como hacen todos en esta ciudad. Sobreviven…no importa su situación económica o su formación, solo sobreviven. Nadan desesperados en un mar de moral, conductas, necesidades inventadas, mentiras, engaños….
tratan de subir a la superficie pisando a su hermano, intentando tomar una bocanada de aire fresco que los haga sentir vivos…pero se hunden, se hunden en esa sustancia viscosa y oscura y no llegan, se siguen pisando pero no llegan…porque para llegar hay que enfrentarse a todos los miedos, al rechazo …
La mayoría no puede, no tiene fuerzas o no quiere tenerlas, entonces se sienta en el fondo de ese pantano y hacen como si vivieran, hasta se lo creen y hacen creer a sus hijos que la vida es así y no existe otra cosa… y esos hijos crecen en el pantano y hacen lo mismo con sus hijos, y así, hasta que queda tan incorporado que nadie se da cuenta que eso no es vivir.
Ellos no tiene la culpa, no vieron otra cosa y ahora les da miedo la oportunidad de subir. No saben como es. Siempre les dijeron que era malo subir antes de tiempo, que había que esperar. Que primero el trabajo, el estudio, la “familia”…la familia, esa familia que esta basada en frustraciones, falta de comunicación, stress, engaños, miedos que quedan enterrados para acechar a las generaciones venideras; esos hijos… hijos buscados o no, amados o no…da igual, no pueden disfrutar de ellos, porque eso es parte de vivir y todavía no les toca…
Entonces esperan, esperan a llegar a viejos para empezar a vivir, porque siempre les dijeron que es en esa edad que pueden hacerlo, pero la realidad es que tampoco lo logran. Solo logran descansar o aminorar su peso. Pero ya están muertos.
13 de diciembre de 2010
8 de diciembre de 2010
29 de noviembre de 2010
14 de noviembre de 2010
Maravillandome


El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse, más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados
Albert Einstein
Y era la nada. Aunque decir nada es algo erróneo, es como una gran paradoja decir nada cuando la nada misma no había sido creada.
Y así, vino el Big Bang, que, como dice Michio Kaku, es un término totalmente paradojal, por el mismo motivo. Decir “grande” cuando la noción de espacio no estaba creada y lo estaba siendo por este mismo evento, es algo maravilloso, contradictorio y único.
No había gravedad, no había espacio ni tiempo (que son lo mismo aunque suene loco -y lo es-), no había reglas. Todo lo que hoy vivimos, estas reglas del universo, las fuerzas, la velocidad, la atracción. No había. No era.
Y “”"”pasó”"” un poco de tiempo (cuando en realidad el tiempo estaba siendo creado), y el tiempo fue creado. Entonces, con una serie de reglas importantísimas definidas, en el siguiente enooorme instante (de alguna millonésima de segundo), sucedió todo. Todo se definió. Los haces de luz se volvieron locos, el calor formó cosas, aparecieron particulas super elementales, todo todo… como una enorme sopa. El tiempo era distinto y la cantida de cosas que pasaron, es indescriptible.
Bosones chocando entre sí, quarks por doquier (quienes fueron luego ladrillos de los protones y neutrones), cuerdas, gluones… un enorme quilombo, y maravilloso. Inefable. Inalcanzable.
Se empezó a enfriar la cosa… en milésimas de segundo.. y muy lentamente crecer. Particulas y antiparticulas (materia y antimateria) se auto generaban y auto destruian. Pero… por un motivo totalmente misterioso…. en una de cada miles de miles de millones de estas autodestrucciones, sobrevivía una partícula. El universo, en el fondo de su alma, prefería la materia.
Y había pasado un segundo… demasiaaadas cosas. Y los quarks se empezaron a enamorar, y se unieron. Y entonces volaron por allí en forma de protones. La matería había nacido. Todo estaba dicho, era hora de irse de casa.
Y entonces… explotó.
Y se enfrió. Y todos esos millones de millones de millones de millones de quarks, que ahora eran hidrógeno, formaron nubes gigantes. ¿Gigantes? No existe palabra para describir el tamaño. ¡Cuántas veces en mi vida, intenté acaparar en mi mente el tamaño de una nebulosa y terminé llorando de emoción porque se escapaba, se me iba por entre las manos como si quisiese tomar con ellas el agua del oceáno! Así, estas nubes eran infinitas veces más grandes que las de una nebolusa.
Así… volvió a funcionar la atracción. ¡Tanto hidrógeno dando vuelta y tan poco cariño entre ellos! Así, todo en el universo se termina amontonando. Y, cuando algo se amontona, se genera el quilombo. Y sube el calor, y pasan cosas. Dos de hidrógeno son uno de helio. Y, con enormes fisiones nucleares,millares y millares por instante, en una fiesta de atomos de hidrógeno que decidieron unirse en un solo lugar, se formaron las estrellas.
Desde chico, me emociono con esta serie de hermosos pensamientos. Los recorro, una y otra vez. Los veo escurrirse por mis neuronas. Tan inalcanzables. El misterio absoluto, lo profundo. Lo inentendible. Lo maravilloso.
Pero la historia… continúa.
11 de noviembre de 2010
Tan imperfectos como somos, el Universo entero se encuentra dentro de nosotros.

Nassim Haramein“Nassim Haramein nació el 1962 en Ginebra, Suiza, es un científico, historiador y filósofo que a los 9 años de edad comenzó a desarrollar una teoría unificada de la estructura del universo, La Gran Teoría Del Campo Unificado.
Es una teoría ambiciosa que se centra en las matemáticas fractales (holográficas), en la geometría sagrada y en la asunción de que los agujeros negros son el centro de cualquier estructura en el universo: galaxias, planetas, átomos y también nosotros mismos. Imagina que en el centro del átomo (protón) hay un miniagujero negro (que es lo que ya predecían las ecuaciones de campo de Einstein), que es el que genera la fuerza de atracción que mantiene el átomo unido Es decir, que todo está dentro de todo y que cada punto del universo contiene el todo.
Nassim ha pasado la mayor parte de su vida investigando la geometría fundamental del hiperespacio, estudiando una variedad de campos de la física teórica, la cosmología, la mecánica cuántica, biología, química, antropología y las civilizaciones antiguas.
En los videos de sus conferencias se puede encontrar una explicación sobre las bases de la realidad en que vivimos, el significado de la construcción y posición de las pirámides, el significado de los Crop Circles (señales en los campos de cultivo), la coincidencia de vórtices de energía situados en la misma latitud en todos los planetas existentes, geometría sagrada, las formas fractales, pasando por toda la historia de la humanidad relacionando civilizaciones antiguas, la Biblia y otros textos religiosos, la historia de Moisés, los egipcios y su relación con El Arca de la Alianza y su potencial, los merovingios y su implicación con el Arca y mucho más...
7 de noviembre de 2010
6 de noviembre de 2010
Uno puede elegir entre ser una persona feliz y optimista o ser una persona triste y negativa. Nadie es responsable de hacer a otro feliz o no.
La elección depende de uno mismo.
Normalmente cuando las personas están tristes, no hacen nada. Se limitan a llorar. Pero cuando su tristeza se convierte en indignación, son capaces de hacer cambiar las cosas...
La elección depende de uno mismo.
Normalmente cuando las personas están tristes, no hacen nada. Se limitan a llorar. Pero cuando su tristeza se convierte en indignación, son capaces de hacer cambiar las cosas...
4 de noviembre de 2010
3 de noviembre de 2010
1 de noviembre de 2010
¿Sabés qué estás esperando?
Matás el tiempo, a la espera de un algo, un algo que supuestamente cambie todo. ¿Qué es ese algo? ¿Un trabajo?¿Un título?¿Un/a novio/a? ¿Irte de casa?¿Conseguir algo?¿Curarte?¿Compañía?… ¿qué cosa?
¿Sabés qué es? ¿Y qué estás haciendo mientras supuestamente lo esperás?
Estás esperando que las cosas cambien. Esperás que tu situación económica cambie, poder vivir tranquilo… estás esperando curarte, sanarte… estás esperando tener menos quilombos familiares… qué se te dé con un/a chico/a… ¿o acaso estás esperando lo que sea pero que sea algo?
El trabajo se te dá… tenés unos mangos… ya no tenés esa preocupación… ¿ahora qué? Algo pasa… seguís igual… seguís esperando. Matás el tiempo… ahora no lo matás en la pc, no lo matás en la tv, quizás lo matás en el trabajo, en el estudio… pero lo matás… es una forma de pasar el tiempo hasta que llegue un algo… un algo… ese algo que no llega, aunque consigas las cosas que pensaste que te ayudarían. Te ayudan… ahora tenés novia/o, tenés sexo… ahora tenés trabajo… tenés unos pesos… o ahora estás más sano, ya no te duele tanto el cuerpo… entonces… ¿Qué pasa?
Viví el encierro, la tortura. Esperé. “Cuando todo cambie, voy a ser feliz”, siempre dudando fuertemente que el cambio llegue, porque… esperás, pero pensás que esperás al pedo.
El cambio llegó… ya nada era igual. El mundo se rompió, ese mundo que no quería. ¿Qué pasó? Seguí esperando… Te vas de tu casa, pero…seguís esperando… ¿ahora qué? Tal vez un buen trabajo, o trabajo.
Llegó compañía, creí que si estaba con alguien, con amor, todo sería mejor, a esperar lo imposible, pues sabía que no iba a suceder. Sabía… sabés… estás seguro de que es así, que es como tiene que ser, lo aceptás, aunque te quejés, lo aceptás… esto que no te gusta, es lo que vos das para vos día a día mientras esperás tu equis cosa proveniente de afuera que te salve.
Llegó… a seguir esperando… ¿ahora qué? La salud, el dinero… los amigos… pasa el tiempo, estás encerrado. Pasa el tiempo y, en cada presente, mi yo dice muy en su interior, tan en su interior que el yo de afuera, el cotidiano, hace como si no escuchace: “sigo encerrado….”.
Seguís encerrado. Pensaste que saliste de una celda. Ahora estás en otra. Ahora salís… pero… estás en otra. ¿No lo notás? Seguís esperando a que la condena se cumpla, que el plazo se cumpla y venga el mundo exterior y abra las puertas de tu celda… y viene… pero te encontrás de nuevo encerrad@.
Seguís esperando… ¿a la muerte verdad? Al fin y al cabo… es lo único que te liberará… pero, aunque lo pienses, o no, ella sí es segura, ella sí vendrá. Es tu CERTEZA, tu única certeza. Vas a morir. ¿Para qué esperarla? Pero ahora… estás vivo… y seguís esperando la muerte, la única cosa que supuestamente te liberará… Ves pasar las celdas, las distinas paredes, e, internamente, algo te dice que solo la muerte las borrará. Pero no… si te ofrezco la muerte ya, no la tomás, ¿por qué las esperás entonces? Ella, viene hoy, y decís “no me lleves! todavía no viví!”.
Esperás. El liberador viene de afuera.
Miro mi celda. Miro MIS celdas, todas ellas, desde el encierro aquel, lejano y tortuoso, al encierro aquel, cercano y cotidiano. Qué distintas paredes… el trabajo, el dinero, la madre, el padre, el barrio, el país, el dolor, la soledad… y me pregunto, ¿qué sentido tiene librarme de una celda si entro en otra? ¿Qué sentido tiene librarme, esperar que me liberen, si vuelvo a caer y solo la Muerte será liberadora -quizás….-?
Entonces… sigo esperando. Seguís esperando. En el alcohol, en la tv, en las drogas (desde las más peor afamadas, hasta las más hermosas y tentadoras como el alimento que consumimos)… en la cotidianeidad. Esperás.
Pero, hoy, miro esas paredes y algo me resulta extraño. He dicho “cuántas celdas he visto! ¡En cuántas prisiones he sucumbido!”. Pero hoy… estas paredes me resultan muy familiares… y las anteriores, y las anteriores… Todas son demasiado parecidas, y todas tienen algo de ilusorio. Las toco, y no existen. Pero están. Tal proyector de cine, algo las crea. Tapo con mis manos el haz de luz y… viene de mi interior.
Me siento, y miro hacia adentro. Allí están… todas las diapósitivas de mi corazón que a la luz de mi esperar, formaron tantos diseños de pared. Allí está, La Muerte, que llegarás tarde o temprano. Ya vendrás, puede ser hoy, o en quién sabe cuanto. Llegarás.
Nadie ni nada puede librarte de tu encierro. No esperes. Viví.
Matás el tiempo, a la espera de un algo, un algo que supuestamente cambie todo. ¿Qué es ese algo? ¿Un trabajo?¿Un título?¿Un/a novio/a? ¿Irte de casa?¿Conseguir algo?¿Curarte?¿Compañía?… ¿qué cosa?
¿Sabés qué es? ¿Y qué estás haciendo mientras supuestamente lo esperás?
Estás esperando que las cosas cambien. Esperás que tu situación económica cambie, poder vivir tranquilo… estás esperando curarte, sanarte… estás esperando tener menos quilombos familiares… qué se te dé con un/a chico/a… ¿o acaso estás esperando lo que sea pero que sea algo?
El trabajo se te dá… tenés unos mangos… ya no tenés esa preocupación… ¿ahora qué? Algo pasa… seguís igual… seguís esperando. Matás el tiempo… ahora no lo matás en la pc, no lo matás en la tv, quizás lo matás en el trabajo, en el estudio… pero lo matás… es una forma de pasar el tiempo hasta que llegue un algo… un algo… ese algo que no llega, aunque consigas las cosas que pensaste que te ayudarían. Te ayudan… ahora tenés novia/o, tenés sexo… ahora tenés trabajo… tenés unos pesos… o ahora estás más sano, ya no te duele tanto el cuerpo… entonces… ¿Qué pasa?
Viví el encierro, la tortura. Esperé. “Cuando todo cambie, voy a ser feliz”, siempre dudando fuertemente que el cambio llegue, porque… esperás, pero pensás que esperás al pedo.
El cambio llegó… ya nada era igual. El mundo se rompió, ese mundo que no quería. ¿Qué pasó? Seguí esperando… Te vas de tu casa, pero…seguís esperando… ¿ahora qué? Tal vez un buen trabajo, o trabajo.
Llegó compañía, creí que si estaba con alguien, con amor, todo sería mejor, a esperar lo imposible, pues sabía que no iba a suceder. Sabía… sabés… estás seguro de que es así, que es como tiene que ser, lo aceptás, aunque te quejés, lo aceptás… esto que no te gusta, es lo que vos das para vos día a día mientras esperás tu equis cosa proveniente de afuera que te salve.
Llegó… a seguir esperando… ¿ahora qué? La salud, el dinero… los amigos… pasa el tiempo, estás encerrado. Pasa el tiempo y, en cada presente, mi yo dice muy en su interior, tan en su interior que el yo de afuera, el cotidiano, hace como si no escuchace: “sigo encerrado….”.
Seguís encerrado. Pensaste que saliste de una celda. Ahora estás en otra. Ahora salís… pero… estás en otra. ¿No lo notás? Seguís esperando a que la condena se cumpla, que el plazo se cumpla y venga el mundo exterior y abra las puertas de tu celda… y viene… pero te encontrás de nuevo encerrad@.
Seguís esperando… ¿a la muerte verdad? Al fin y al cabo… es lo único que te liberará… pero, aunque lo pienses, o no, ella sí es segura, ella sí vendrá. Es tu CERTEZA, tu única certeza. Vas a morir. ¿Para qué esperarla? Pero ahora… estás vivo… y seguís esperando la muerte, la única cosa que supuestamente te liberará… Ves pasar las celdas, las distinas paredes, e, internamente, algo te dice que solo la muerte las borrará. Pero no… si te ofrezco la muerte ya, no la tomás, ¿por qué las esperás entonces? Ella, viene hoy, y decís “no me lleves! todavía no viví!”.
Esperás. El liberador viene de afuera.
Miro mi celda. Miro MIS celdas, todas ellas, desde el encierro aquel, lejano y tortuoso, al encierro aquel, cercano y cotidiano. Qué distintas paredes… el trabajo, el dinero, la madre, el padre, el barrio, el país, el dolor, la soledad… y me pregunto, ¿qué sentido tiene librarme de una celda si entro en otra? ¿Qué sentido tiene librarme, esperar que me liberen, si vuelvo a caer y solo la Muerte será liberadora -quizás….-?
Entonces… sigo esperando. Seguís esperando. En el alcohol, en la tv, en las drogas (desde las más peor afamadas, hasta las más hermosas y tentadoras como el alimento que consumimos)… en la cotidianeidad. Esperás.
Pero, hoy, miro esas paredes y algo me resulta extraño. He dicho “cuántas celdas he visto! ¡En cuántas prisiones he sucumbido!”. Pero hoy… estas paredes me resultan muy familiares… y las anteriores, y las anteriores… Todas son demasiado parecidas, y todas tienen algo de ilusorio. Las toco, y no existen. Pero están. Tal proyector de cine, algo las crea. Tapo con mis manos el haz de luz y… viene de mi interior.
Me siento, y miro hacia adentro. Allí están… todas las diapósitivas de mi corazón que a la luz de mi esperar, formaron tantos diseños de pared. Allí está, La Muerte, que llegarás tarde o temprano. Ya vendrás, puede ser hoy, o en quién sabe cuanto. Llegarás.
Nadie ni nada puede librarte de tu encierro. No esperes. Viví.
6 de octubre de 2010
“Tan pronto como naces te hacen sentir pequeño, robándote el tiempo que tienes hasta que tu dolor es tan fuerte que no sientes nada. Te hieren en tu casa y te golpean en la escuela, te odian si eres listo y te desprecian si eres tonto, hasta que estás tan jodidamente loco que ya no puedes seguir sus reglas; cuando te han torturado y aterrorizado durante veintitantos años luego esperan que elijas una carrera. Cuando no puedes funcionar correctamente porque estás lleno de miedo te mantienen adormecido con la religión y el sexo en televisión y crees que eres tan listo y tan desclasado y libre pero eres todavía un puto ciudadano, por lo visto. Te dicen que hay lugares libres en la cúpula todavía pero antes debes aprender a sonreír cuando estás asesinando a alguien si quieres ser como los tipos en lo más alto”
Jhon Lennon
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